Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia y nuestros servicios, analizando la navegación en nuestro sitio web.
Si continuas navegando consideraramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información en nuestra Política de Cookies.

Cerrar

THE LARGEST SITE OF FILM MUSIC REVIEWS IN THE WORLD! 20 YEARS ON INTERNET
34.425
BANDAS SONORAS
7.255
COMPOSITORES
7.261 OPINIONES DE USUARIOS
SÍGUENOS
USUARIO
 

EDITORIALES

CONÓCEME
CONSULTA ANTERIORES
ARCHIVO

POR UNOS GOYAS DE CALIDAD

11/11/2022 | Por: Conrado Xalabarder

Esta semana se ha dado a conocer la lista con las pre-candidaturas a los Premios Goya a la mejor música, un total de 86 títulos de los que serán elegidos cinco en lugar de los cuatro habituales. Las opciones están muy abiertas, no hay bandas sonoras que sean claras favoritas para hacerse con el galardón y son altas las posibilidades de que entren en el quinteto final creaciones poco o nada conocidas y que, gracias a la nominación, despierten el interés por ellas. Todo es posible, pues, en una lista en la que se constata la ausencia de pesos pesados como Alberto Iglesias o Pascal Gaigne.

Una de las cinco plazas será ocupada, con práctica seguridad, por Olivier Arson y As Bestas, que se estrena hoy. Es la película del año, arrasará en nominaciones y parece difícil que una de ellas no sea para la magnífica contribución que ha hecho Arson con su música: no es muy abundante, tampoco es significativamente reseñable fuera de su contexto, pero lo que importa es lo que aporta a la suma total del filme. Es una labor secundaria, no muy presente en la película, pero determinante. Aquí no puedo desarrollarlo sin hacer spoiler, así que ya me explayaré cuando haga la reseña con el aviso pertinente.

Fernando Velázquez merece estar en la final con Los renglones torcidos de Dios: su inclusión es reivindicable no solo por la belleza exquisita de la música -que es lo de menos- sino por su inteligencia, su enrevesada arquitectura, su calculada estrategia... es una demostración de lo mucho que puede llegar a hacer una musica bien planteada por dar nuevas dimensiones a un guion y sus personajes. Y si defiendo su calidad en lo musical, lo estructural y en el compromiso con el filme, entonces debo sostener que Iván Palomares debe estar por su sublime Las niñas de cristal, pues además de los adjetivos aplicados a la de Velázquez y que aquí son reiterables solo con pequeños matices, se añade que es una creación arriesgada por lo muy expuesta en primer plano, que el compositor solventa con exquisitez y gran profesionalidad.

Arson, Velázquez y Palomares aportan inteligencia y talento a sus películas. Vanessa Garde, en Llegaron de noche, añade además compromiso. Lo hace no solo con el relato y su protagonista sino especialmente con el mensaje que el filme pretende transmitir y que la compositora traslada a la audiencia de modo sentido y honesto, como tantas veces se ha hecho en el cine cuando la música se posiciona ideológicamente en contra de la barbarie.

Hay dos bandas sonoras para filmes de animación que cumplen con los mínimos y alcanzan cómodamente los máximos para ser consideradas para premio: Tadeo Jones 3. La tabla esmeralda (Antoni Mairata March y Zacarías M. de la Riva) y Unicorn Wars (Joseba Beristain). La primera es la mejor de la saga del explorador, es un festín musical y ejemplar por cómo entrelaza temas musicales. La segunda es una banda sonora radical, extrema, distópica, una creación valiente y atípica muy bien enraizada con la estética de la película y que dialoga impecablemente con el argumento.

Roque Baños es siempre, o casi siempre, un privilegio para el cine español, y este año podría acceder con dos De la Iglesia: El cuarto pasajero y Veneciafrenia, banda sonora esta con la que yo soy muy crítico -no por asuntos relacionados con la calidad musical, que es exquisita-, pero no creo que mis consideraciones sean compartidas por mucha gente. De todos modos, no parte con muchas posibilidades de nominación: no hay que perder de vista lo que hayan hecho Aránzazu Calleja y Maite Arroitajauregi en Irati. Tras Akelarre (20), por la que ambas compositoras ganaron el Goya hace un par de años, vuelven a la ambientación medieval y el relato con magia y brujería en manos de ellas promete y mucho.

No conozco Irati como para poder opinar, aunque inspira la máxima confianza, como también hay buenas expectativas con lo que hayan podido hacer Zeltia Montes (La casa entre los cactus) y Paloma Peñarrubia (La vida chipén). Finalmente, con menos posibilidades pero no por ello sin posibilidades hay obras de Julio de la Rosa (El universo de Óliver o Modelo 77) Alejandro Román (La pasajera) Manuel Riveiro (Live is Life) Arnau Bataller (La piel en llamas) Óscar Martín Leanizbarrutia (Petra de San José) Gerard Pastor (Sinjar) Oscar Araujo (42 segundos) Paula Olaz (La cima) pero también otras que, por no conocerlas ni saber nada de ellas aún, no he considerado en este editorial. La cosecha presentada tiene títulos suficientes para garantizar unos Goyas de calidad en el apartado musical. Ahora falta que se escoja bien.

Compartir en
 
de 0 a 5 Editoriales de 369
Siguiente
25/11/2022 | Por: Conrado Xalabarder
Falta poco más de un mes para que finalice 2022 y creo que nadie puede cuestionar que Bear McCreary vaya a ser proclamado el compositor más importante del año.
18/11/2022 | Por: Conrado Xalabarder
A pesar de sus 8 Oscar Alan Menken parece tener en la industria del cine más puertas cerradas que abiertas.
04/11/2022 | Por: Conrado Xalabarder
Esta semana que termina MundoBSO ha llegado a los 21 años y la semana que empieza vamos a dar a quienes nos siguen un regalo en el que hemos puesto todo nuestro empeño: un monumental video/dossier que desgrana la banda sonora de The Rings of Power.
28/10/2022 | Por: Conrado Xalabarder
Cuando John Williams fallezca seguirá vivo: sabemos que el hombre tiene más pasado que futuro, pero confiamos que su música tenga más futuro que pasado, y si es así no habrá prueba más fehaciente del carácter eterno, intemporal, de su música.
21/10/2022 | Por: Conrado Xalabarder
El sello discográfico español Quartet Records celebra el haber alcanzado la cifra de 500 ediciones de bandas sonoras en CD, un hito que es especialmente reseñable en unos tiempos tan complicados para el mercado discográfico como lo son los actuales.
de 0 a 5 Editoriales de 369
Siguiente