(Reseña de Mario Pons Sansegundo)
Una banda sonora, normalmente, consta de un tema principal, varios temas centrales (para personajes, lugares o eventos), temas iniciales, de créditos, etc... Los italianos acostumbraban a crear dos, tres o cuatro temas, aunque en ocasiones algunos más, y hacer incontables variaciones de los mismos. Además, esto ocurría muchísimo en los 60-70 e incluso en los 80. Giorgio Gaslini abre la banda sonora con un tema inicial bellísimo y magnífico, lleno de luz y a la vez, nostalgia y elegancia. "Till Tomorrow" es uno de esos temas que vale por toda la partitura, cosas que han ocurrido en muchas ocasiones y que aún hoy en día, también pasa.
Es un tema que se repite dos veces durante el primer corte: la primera vez acompañada, sobre todo, de flautas y oboés y una sección relajante de cuerdas, con percusión añadida para dar un toque más apasionado. La segunda vez a piano, en un tono máz jazzístico y finalizando con un uso de la orquesta más amplio y elaborado. La melodía es muy ligera, pegadiza y con un cierto toque de exquisitez y algunas influencias de películas italianas de aquellos años. La parte más nostálgica del tema llega en el final, cuando la melodía principal ya ha terminado y se toca el último acorde, dejando respirar al oyente y espectador y mostrando una faceta liberadora de la música que, en lo personal, encuentro que es la mejor parte de la pista. Por lo demás, en su totalidad, consta de temas jazzísticos a más no poder, algunos de corte más cómico y otros tantos misteriosos. Todo acaba haciéndose cargante e insulso y hacia el final, se agradece la corta duración de la partitura.
