El compositor abarca en su partitura lo abstracto y lo emocional, con un implícito sentido de fatalidad anunciada, pero con tono melancólico, lo que ayuda a dar al film un cariz desesperanzado, pero sin excesos dramáticos. Basa su obra en el poder sugestivo de dos temas que representan el esfuerzo y la consecución del protagonista por llevar a buen término su creación, y un tercero más romántico, pero que goza de un cuidado y sobrio cariz patético.

