Banda sonora que fusiona el punk visceral de Idles con la intensidad emocional electrónica de Simonsen. La unión da como resultado una banda sonora cruda y enérgica para enfatizar la acción y tensión del thriller criminal, pero también la comedia absurda y el drama introspectivo. Se logra una sólida cohesión estilística que ayuda al desarrollo del filme y a la experiencia inmersiva, pero deja la sensación de que una vez ha planteado su línea se conforma con su reiteración.
