El compositor firma una banda sonora sinfónica pletórica en su sentido de la aventura, resaltando momentos cómicos y dando gran énfasis a las secuencias de acción, con poderosos coros. Incorpora elementos clásicos de la música de piratas, creando tensión y ritmo. Las melodías juguetonas reflejan el humor característico de SpongeBob, adaptando el estilo pirata a un tono cómico. La música enfatiza los enfrentamientos, rescates y búsquedas de tesoros de manera entretenida. A la vez, mantiene la identidad sonora de la franquicia con guiños a temas clásicos.
