Usuario: Mikel C.G Siw
Fecha de publicación: 20.10.2018
Qué película más grande! Tan emotiva que llega a provocar espasmos. La historia de un tipo corriente que no quería problemas y que, por circunstancias del destino, terminó encabezando una revolución que marcaría para siempre las vidas de muchos. Un film sublime, que fusiona lo íntimo y romántico con la espectacularidad de unas batallas técnicamente impecables. Tres horas de auténtica maestría y buen cine, brillante e inolvidable.
James Horner (quien ya había trabajado con Gibson en "El hombre sin rostro", y con maravillosos resultados por cierto) sacude aquí los corazones con una partitura esplendorosa, de una sensibilidad casi sobrenatural y una belleza abrumadora. Esta música es todo lo que una banda sonora debería ser; lúcida, inspiradora, vital para vivir. Me sobrecoge el hecho de que, a pesar de su tono esperanzador, la partitura posea fragmentos muy dramáticos, como un augurio de los pesares que se cernirán sobre los protagonistas. Es realmente poética la forma en que remarca la bondad de aquellos que se sacrifican para sacar al mundo de la oscuridad. Pues todos los privilegios de los que gozamos hoy, en el mundo moderno, fueron ganados en su día a base de sangre. Y es que tantas contiendas ha visto el sol como historias dignas de contarse. Relatos de héroes, de valientes, cuyo legado es como un faro resplandeciente en medio de la tormenta. Horner, con su clase y su buen gusto, realiza su particular homenaje a la causa, escribiendo una pieza inmensa cuya emotividad resulta prácticamente indescriptible. Una música transparente y sincera que hay que escuchar de vez en cuando para no perder la cordura. Penetrante, profunda, de las mejores bandas sonoras del grandísimo James Horner. Un soundtrack que salva la vida.
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