El compositor firma una creación que se dispone en la película para enfatizar lo demencial y lo grotesco, con orquesta y electrónica y variada en temas vibrantes y modernos en un universo lleno de acción y humor. Los pasajes electrónicos aportan un toque contemporáneo y tecnológico, mientras que la orquesta mantiene la energía épica de las escenas. La música equilibra momentos de tensión con otros más ligeros. La mezcla de drama y ciencia-ficción, sus excesos y sus aires apocalípticos son lo más destacado.
