Banda sonora aplicada para enfatizar el tono inquietante y conspirativo del documental, explorando desde el misterio histórico hasta las capas más oscuras del caso Manson. Combina instrumentación orquestal y texturas electrónicas que generan tensión, suspense y un sentido de paranoia a lo largo de la narración. Integra instrumentos poco convencionales junto orquesta y sintetizadores, lo que crea una paleta sonora ecléctica que oscila entre lo documental clásico y lo experimental. Refleja tanto la época de finales de los sesenta como la naturaleza caótica del relato.
