Esta es una extensa, dinámica y muy variada creación que enfatiza las acciones (especialmente las deportivas) y da impulso y energía positiva a la cabra protagonista, con momentos sentimentales. Hecha con música sinfónica clásica y música moderna (hip-hop, world music...), amplifica tanto la grandeza como la vulnerabilidad expuesta en el filme. Aunque tiene momentos muy brillantes muchos son de pura rutina previsible.
