El compositor firma una elegante y emotiva creación dramática y sentimental que logra encontrar su espacio entre las canciones de la película. Se destaca por su apasionamiento y lirismo, creando un ambiente gótico y emocionalmente cargado, amplificando traiciones, tensiones y sufrimiento, de modo exuberante. Equilibra momentos sombríos con pasajes más luminosos, reflejando los altibajos de la historia de amor.
