El compositor firma una hermosa y en momentos suntuosa creación sinfónica que combina elementos orquestales tradicionales con texturas modernas para crear un ambiente emotivo y religioso, reforzando los momentos de tensión, crecimiento y valentía del protagonista. Aunque la película incluye numerosas canciones interpretadas por el reparto, la música incidental se destaca por encima de ellas con unas melodías accesibles, adecuadas para el público al que se dirige la película, pero con suficiente profundidad para generar impacto emocional.
