
Compositor: Elfman, Danny
Sello: EuropaCorp
Duración: 66 minutos
Título original: Dracula: A Love Tale
Director: Luc Besson
Nacionalidad: Francia
Año: 2025
Tras la muerte de su esposa, un príncipe del siglo XV renuncia a Dios y se convierte en vampiro. Siglos más tarde, en el Londres del siglo XIX, ve a una mujer parecida a su difunta esposa y la persigue, sellando así su propio destino.
Danny Elfman parece haberse querido aproximar más al mundo de Luc Besson que no al de Bram Stoker, al menos por lo que concierne a una partitura que en momentos evoca a Edward Scissorhands (90) por el colorido de fantasía y un romanticismo algo hiperbolizado. Naturalmente hay en la música todo aquello que puede esperarse del relato de Drácula: terror gótico, sufrimiento, pasión y amor, todo ello en un cóctel musical hecho más para gustar e impresionar que para explicar. Es efectivamente una creación vistosa y llamativa, con varios momentos notables, especialmente los que emplean coros, pero también es bastante reiterativa y se acomoda en zonas muy comunes, poco innovadoras u originales. Su tema de amor es bellísimo y es un Elfman tan elfmaniano que en parte (no en todo, claro) acaba haciendo olvidar que de lo que se trata es de explicar lo que sucede entre un monstruo y su víctima, la locura y el desespero. La película de Besson es, eso sí, una versión más suavizada, incluso edulcorada, del relato de Stoker, y musicalmente dista mucho de la fuerza y profundidad de las obras de Kilar, Williams, Young, Bernard o Carolan.
El tema principal, eso sí, tiene unas estrofas excesivamente parecidas a la música de Christopher Young para The Piper (23):