Intensa y pletórica partitura, tanto en lo dramático como en lo épico, que fusiona el sinfonismo clásico con los ritmos pop, que dan un tono moderno al filme. Destaca sobremanera su impactante tema principal, a caballo entre lo grandilocuente y lo fatalista, sobre el que se ejercen algunas variaciones. Un tema es de Brian Eno, Prophecy Theme.



