El compositor ayuda a acentuar la tensión en los momentos críticos y aporta atmósfera a las escenas más emocionales. La serie integra canciones de varios artistas populares y eclécticos —desde rock alternativo hasta blues y soul— que acompañan escenas clave, reforzando la personalidad de Los Ángeles y el ritmo narrativo del protagonista. Entre esas canciones la música se aplica para resolver secuencias y acciones, con texturas electrónicas y percusivas que subrayan el tono de thriller legal, intensificando los momentos de suspense y añadiendo color urbano. Es competente, pero nada trascendente.
