Esta es una banda sonora introspectiva que refuerza el tono emocional y existencial de la película. Se aleja de la épica espacial tradicional y se desarrolla en un minimalismo delicado basado en texturas electrónicas suaves, cuerdas contenidas y un piano casi susurrante. La música refuerza el aislamiento del protagonista, subrayando más su mundo interior que la inmensidad del Cosmos. Predominan los tempos lentos y las armonías suspendidas, creando una sensación constante de contemplación y melancolía.
