Simpática creación de género en la forma de explosiva mezcla de rock, pop y música sinfónica aplicada para enfatizar el desenfado y la adrenalina del filme, aportando un tono vintage ochentero. Combina guitarras potentes, percusión enérgica y sintetizadores vibrantes para acompañar las acrobacias y el humor, con momentos de acción vertiginosa con pasajes dramáticos para los protagonistas. Destaca también el uso de canciones preexistentes.
