La banda sonora de este filme es su elemento más sólido y firme. El compositor mantiene el pulso y ritmo de la comedia con música sinfónica y sonoridades electrónicas y vocales que enfatiza no solo el humor sino la tensión y la emoción. Es una creación bizarra, extravagante, que aporta mucho ritmo con variedad de temas para los personajes. Sobre todos ellos se destaca el de la esposa, con aires fantasmales gracias al uso del sonido orgánico del piano ROLI, que expande una textura espectral y envolvente que engrandece el aura de su presencia. El tema de la amante funciona por contraste, es seductor pero maliciosamente oscuro.
