
Compositor: Buonvino, Paolo
Sello: Netflix
Duración: 82 minutos
Título original: Il Gattopardo
Nacionalidad: Italia
Año: 2025
Miniserie, adaptación de la novela de Giuseppe Tomasi di Lampedusa. La familia aristócrata siciliana de don Fabrizio Corbera, príncipe de Salina, siempre ha vivido rodeada de belleza y privilegios, pero entrada la década de 1860, se ve atrapada en una vorágine de cambios sociopolíticos en plena revolución de Garibaldi. A medida que la unificación italiana se va consolidando y la aristocracia ve amenazada su posición, Fabrizio tendrá que forjar nuevas alianzas para salvar el futuro de su familia, poniendo a prueba todos sus principios.
Los responsables de esta nueva adaptación de la novela de Tomasi Di Lampedusa han tenido en cuenta la vital aportación de la música desde la génesis, dejando espacio y protagonismo a la banda sonora para transmitir y explicar, estando muchas veces en el primer plano sonoro, llevando las riendas de la historia. Hay gran cantidad de música, de muy variados y diversos estilos, aplicada no sólo con un estupendo y refinado sentido ambiental y descriptivo de la época y el lugar donde transcurre el relato, sino que posee, ante todo, una gran fuerza dramatúrgica y narrativa. El tema principal es un bellísimo vals dedicado al Príncipe de Salina, pero que abriga a toda la familia y representa a la vez su forma de vida tradicional y acomodada. Tiene dos apariciones estelares en escenas de gran importancia: una, en forma de canción, durante el funeral de un personaje querido por el protagonista, poderosa escena gracias a la conmovedora interpretación de la soprano lírica Rossella Ruini. La otra, de forma diegética, durante el baile del último capítulo, donde expresa a la vez dignidad y decadencia, dualidad coherente con la situación de El Gatopardo al final de la historia.
Otros temas destacados son el tema de amor de Concetta y Tancredi, romántico y puro; el tema de Angélica, más apasionado y turbador (con brillante aparición en el episodio 3); el tema del cambio, aplicado tanto a la revolución como a la corrupción y las conspiraciones que acechan al Príncipe de Salina (de forma sutil adquiere protagonismo en el último episodio anulando al tema principal); el tema de Sicilia, de corte folclórico mediterráneo con voz femenina (muchas veces va acompañado del tema de Concetta, en consonancia con el arco narrativo del personaje); por último un tema secundario de estilo western asociado a las escenas de exteriores con los personajes montando a caballo y en contacto con la tierra.
En el plano diegético, se utilizan varios temas preexistentes: valses de Johann Strauss II y Giuseppe Verdi para los lujosos bailes palaciegos, así como piezas de óperas de Verdi, destacando el “Va pensiero” de Nabucco (que suena además en el plano incidental durante la votación para decidir la adhesión de Sicilia a Italia). En este apartado, Paulo Buonvino también aporta varias composiciones originales que suenan de forma diegética, como hizo en su día Nino Rota en la adaptación cinematográfica. Son una polka, una mazurca y una tarantella, estupendas piezas que aportan diferentes colores y texturas al conjunto de una elaborada y completa banda sonora, el apartado más sobresaliente de esta estimable miniserie italiana.