Aunque el tema principal es de Hans Zimmer y el resto de la partitura corre a cargo de Everingham parece muy clara la participación activa del compositor alemán en todas y cada una de las músicas, dotadas de gran cohesión y solidez estética y dramática. La música enfatiza lo heroico y lo tribal, es intensa y cuenta con momentos ceremoniales, y es totalmente orgánica, salida de la tierra y de las costumbres de sus gentes, de su cultura y tradiciones. Es una banda sonora para la ambientación y lo es también para la inmersión. Naturalmente se ocupa de las escenas bélicas y de conflicto, pero sin perder las raíces orgánicas. En lo dramático incide sutilmente en aspectos como la incertidumbre y confusión, la determinación, las creencias religiosas y aporta al conjunto de la serie un gran poderío.
