La compositora aplica una creación que busca un difícil equilibrio entre el misterio y el humor seco, abarcando también las tramas de espionaje y conspiración política. No acaba de lograr integrarlo con coherencia musical y narrativa, derivando en una sensación de que comienza en máximos pero va en declive progresivo por la falta de estructura sólida, músicas algo recargadas y desarticuladas. Es sofisticada, combinando texturas electrónicas, cuerdas y música orquestal, pero en su conjunto es discreta y funcional.
