Banda sonora que recrea con sobriedad la época prehistórica retratando el choque cultural entre cazadores-recolectores, con elementos tribales con texturas orquestales modernas, evitando el folklorismo típico. Su aproximación al drama histórico privilegia la introspección psicológica de la protagonista sobre la espectacularidad bélica. La orquestación incorpora instrumentos de época —percusión primitiva, flautas de hueso— integrados con cuerdas contemporáneas que expresan el desarraigo y la supervivencia. El resultado es una partitura austera pero emotiva, que refleja tanto la dureza del entorno como la resistencia humana ante la tragedia.
