El compositor continúa y desarrolla la línea de la primera entrega con una partitura orquestal rica y adaptativa que acompaña al jugador a lo largo de un mundo lleno de conflictos y descubrimientos. La música aporta una gran profundidad y variedad de texturas sonoras, desde pasajes evocadores hasta momentos más intensos y dinámicos. Incorpora influencias culturales del viejo Continente situando un papel destacado a la guitarra junto a la orquesta para reflejar la mezcla de tradiciones y nuevas aventuras.
