El compositor da un importante salto adelante en relación al anterior filme y firma una creación sólida en su arco dramático que se desarrolla fusionando tensión, emoción y atmósferas apocalípticas, con orquesta y elementos electrónicos para reflejar tanto la hostilidad del entorno como la vulnerabilidad de los protagonistas. Se combinan momentos de densidad dramática con pasajes más íntimos y reflexivos, capturando la lucha por la supervivencia y la esperanza de la familia. Se destaca por el empleo de voces femeninas y en su conjunto refuerza la conexión entre la tensión global y los dilemas introspectivos.
