Simpática y solvente creación que rinde tributo a los clásicos ochenteros en el género, con un tema principal que referencia al de John Carpenter para Halloween (78) que es la columna vertebral de una banda sonora variada en temas que ayudan a individualizar y marcar diferencias entre las distintas historias relatadas en el filme. Hecha con sintetizadores analógicos combinados con orquesta de cámara genera entornos que fusionan lo ténebre y lo emocional, con destacado empleo de voces fantasmales.
