En la serie coexisten numerosas canciones de artistas irlandeses contemporáneos (entre otros Fontaines D.C., Kneecap o The Mary Wallopers) con música original que saca partido del folclore escocés con un tono radical y enérgico. También hay temas más convencionales, para lo ambiental, pero se destacan aquellos momentos que se aplican para enfatizar la tensión y la energía de las acciones. La fusión del folk, rock, temas tradicionales y otros estilos rompe la monotonía sonora y aunque no es realmente una banda sonora arriesgada sí evita los convencionalismos.
