El compositor firma una potente y adrenalítica creación que mezcla intensidad orquestal, música electrónica y urbana, aplicada en un filme frenético y caótico. La música transmite tanto la violencia contenida como el código de honor de los personajes, equilibrando lo épico con lo íntimo. En las escenas de acción, el ritmo se vuelve acelerado y contundente, potenciando la coreografía de los combates. En contraste, los momentos más emocionales se apoyan en melodías más contenidas y melancólicas. Se percibe una fuerte influencia del cine de artes marciales clásico, pero con un tratamiento sonoro moderno. La partitura también utiliza motivos recurrentes para reforzar la identidad de los distintos bandos. El diseño sonoro contribuye a crear una atmósfera densa y opresiva, casi claustrofóbica. n conjunto, es una banda sonora intensa, estilizada y muy funcional dentro del cine de acción contemporáneo.
