Banda sonora sinfónica con variedad de temas que intentan -no siempre lo consiguen- llevar la película a un territorio más cinematográfico que el escénico (el filme es una adaptación teatral tiene más de teatro que de cine), pero que sí recorre con naturalidad y sin cambios bruscos los territorios de la comedia, muy explícita, lo sentimental y un dramatismo subyacente, escondido, sutil. Aunque tiene momentos ligeros y desenfadados se destaca más por sus músicas de aires más clásicos, elaborados y sofisticados, de los habituales en la haute comédie que, aunque aquí resultan algo impostados por las propias limitaciones del filme al menos ayudan a darle cierta clase.
