Con hermosas canciones de Joe Hisaishi esta es una extensa y emotiva creación de elegante dramatismo, nada edulcorado, que enfatiza el mensaje antibélico con melodías intensas y épicas, algunas elegíacas, entre las que se destaca el tema principal. Mantiene un buen equilibrio entre la tensión del conflicto bélico y los momentos íntimos y emocionales de los personajes, entre las dinámicas propias del steampunk y las más clásicas de la animación.
