Muy lejos de las reiterativas y poco interesantes bandas sonoras contemporáneas para series documentales de animales de la BBC (de las hechas por los compositores de Bleeding Fingers) esta es una espectacular creación que, aunque tiene el parece que ya inevitable toque Zimmer, tiene y aporta una gran personalidad, distintiva y orgánica con lo que es la serie documental. Hay amplia variedad de temas con música sinfónica, electrónica, voces y coros, con imponente tema principal, músicas líricas y músicas que literalmente están dispuestas para generar una impresión de caos y de terror. Su objetivo de ir más allá de lo descriptivo y funcionar como elemento inmersivo es ampliamente cumplido.
