Banda sonora camerística, claroscura, sombría y a la vez luminosa en la que el compositor adaptó piezas de una obra concertista propia, Las cuatro Lunas (incluida en esta edición). Es una creación que se desarrolla en los ámbitos de las turbulencias emocionales del protagonista, de la sinuosa seducción a la que es sometido y de las presiones del contexto represivo, en la forma de músicas oscuras en desesperada y continua búsqueda de luz.
