Esta no es solo la banda sonora de una película sino la de toda una vida dedicada al cine, la de sus dos protagonistas y también la de Sarde, que trabajó en varios de sus filmes. Sin embargo, aunque varias de las creaciones cinematográficas que hizo Sarde en el pasado son referenciadas musicalmente aquí se focaliza más en las personas que en los intérpretes, en su aura, pues este es un Sarde que es consecuencia natural de largos años de compromiso emocional con el cine. La música de este filme mira al pasado y explica el presente de los personajes, a quienes se tributa pero sobre todo se respeta: es de una belleza arrebatadora, pero en nada edulcorada ni hagiográfica sino sencilla y sentida. Se estructura alrededor de un tema principal a piano que conoce una evolución dramática que captura la nostalgia por el pasado y la complejidad del presente. Caviar.
