En línea con las dos anteriores series de la misma saga, Dahmer - Monster: The Jeffrey Dahmer Story (22) y Monsters: The Lyle and Erik Menendez Story (24) la música se aplica para amplificar la atmósfera inquietante y perturbadora de la serie, así como generar misterio alrededor del protagonista. Los sintetizadores analógicos y digitales crean texturas sonoras densas y disonantes para exteriorizar la perturbación psicológica y emocional de Ed Gein. Hay un minimalismo tenso, con sonidos industriales que refuerzan un entorno desolador, oscuro y siniestro.
