Festín musical al servicio del espectáculo de la propia película, con ampulosas y bellas melodías. Una canción, 'Sigh No More', conoce tres versiones: al principio, antes de los créditos, presentada en forma suave con la voz de Emma Thompson recitando el texto; en la segunda ocasión el propio Doyle la canta en un jardín; finalmente, sirve para cerrar el filme de forma coral y apoteósica. El resto de la banda sonora toma como punto de referencia la música de esa canción en diversas formas a lo largo del metraje, destacando especialmente en los créditos.

