«En *Operation Taco Gary’s*, gran parte de la trama gira en torno a una cadena de comida rápida mexicana ficticia y occidentalizada: Taco Gary’s. Al igual que Taco Gary’s es una versión diluida y americanizada de la cocina hispana, quería que la banda sonora fuera una versión de comida rápida de la forma en que la cultura occidental ha filtrado y reformulado la música hispana: el spaghetti western. Siempre me ha parecido fascinante que el sonido icónico del Salvaje Oeste estadounidense lo creara un compositor italiano, Ennio Morricone, mezclando en una batidora referencias multiculturales dispares. Normalmente rehuiría un pastiche tan evidente, pero en este caso me pareció acertado llevarlo al límite. En definitiva, esta película trata de no tomarse las cosas demasiado en serio, de aceptar todo el caos y el absurdo que la vida tiene para ofrecer. Abordé la banda sonora de la misma manera: sin darle demasiadas vueltas a la dirección creativa y, en cambio, entregándome a una apropiación exagerada y alegre de los tópicos y clichés con el único fin de divertirme al máximo. La banda sonora es innegablemente absurda, pero me gusta pensar que tiene tanto corazón como el resto». – Jason Lazarus
