El compositor mantiene el tono sofisticado y misterioso de la primera película, fusionando elementos de suspense con la comedia negra. Enfatiza un entorno elegante con motivos recurrentes para los personajes, con cambios de ritmo y tonalidad de acorde a los giros de la trama, alternando tensión y humor. La combinación de estilos clásicos y modernos subraya la dualidad entre apariencia y engaño, capital en la historia.
