El compositor aplica una bella creación lírica y romántica basada naturalmente en la música Celta, con instrumentación escocesa, fusionada con música sinfónica occidental. Es variada en temas, todos ellos muy agradables, que se aplican para la exaltación de los lugares y paisajes y para el énfasis de la historia relatada. Le falta cierta estructura que le dé solidez al conjunto pero tiene a su favor la gran solvencia de sus melodías, intensas y poderosas.
