Banda sonora introspectiva y minimalista que se corresponde con la naturaleza fragmentaria del drama. Se construye a partir de texturas electrónicas sutiles, pulsos lentos y timbres orgánicos procesados, que reflejan la deriva emocional de los personajes. El tema principal, apenas insinuado por un piano distante y una voz tratada electrónicamente, simboliza la imposibilidad de comunicación que recorre el filme. El uso de drones y resonancias graves envuelve las imágenes en una atmósfera de melancolía suspendida, cercana al ambient europeo contemporáneo.
