La quinta entrega rivaliza con la segunda como la más floja de toda la serie, siendo su trama de misterio la más deslavazada y menos interesante. Tampoco las sinergias entre los tres protagonistas están en su mejor momento y el tema principal de la banda sonora también se nota algo agotado y falto de fuerza. No obstante, Khosla se esfuerza para elevar la serie a nivel musical, sobre todo con un nuevo tema (que comparte notas con el tema principal) relacionado con la mafia y que une a los personajes del portero Lester y el mafioso Nicky. Es un bonito vals con aires de Nino Rota, algo perfectamente justificado ya que la familia del mafioso vive en la misma casa de Staten Island donde se rodó The Godfather (72), siendo la película de Ford Coppola una referencia de motivo cómico en los diálogos de los personajes.
El segundo episodio, un gran flashback sobre la juventud de Lester, tiene una decisión musical muy interesante: la reutilización del tema de amor de Oliver y Loretta de la cuarta temporada, utilizado ahora para la relación de Lester con su mujer Lorraine y convertido en un tema del amor compartido por diferentes parejas en torno al mítico edificio. En este capítulo surge un melancólico y precioso motivo para Lester que ilustra su bondad y falta de esperanzas en el futuro. Si bien suena poco, es vital para sublimar y completar a su personaje. Para los personajes de los multimillonarios no hay temas relevantes ni definidos, dejándolos de esta forma más desdibujados y con menos poder del que aparentan tener. En la última secuencia de la temporada, cuando se presenta el nuevo crimen que será objeto de investigación el año que viene, se recupera de forma brillante y poderosa un tema secundario de la primera temporada, dejando un estupendo sabor de boca de cara a la sexta temporada (No entro en detalles para evitar spoilers).
A nivel diegético, hay un tema del propio compositor para el podcast Ey I’m talkin’ here!, interpretada por los cinco hijos del difunto Nicky en un divertido momento del primer episodio. Por otro lado, y ajena a Khosla, hay una canción interpretada por el personaje de la cantante Althea, Wish That You Were Me (compuesta por David Archuleta & Michael Blum e interpretada por Sophie Rose). Es una canción de estilo pop comercial, musicalmente plana y olvidable, absolutamente anecdótica y prescindible a nivel dramatúrgico o narrativo. Lo positivo es que, por contraste, sirve para recordar lo excelentes que son las canciones de la tercera temporada.
