Los compositores aplican una banda sonora realizada principalmente con música electrónica y orquestación híbrida, lo que es muy común en adaptaciones modernas de videojuegos o series de espionaje, para crear tensión, suspense y dramatismo y adecuarla a la narrativa de espionaje y acción de la serie. El tono general sombrío y crepuscular es lo más interesante.
