Notable creación sinfónica y elementos electrónicos para la recreación del entorno gótico con tono de humor y algunas canciones coescritas por el compositor y el director Steve Hudson. Es una creación dinámica con destacado tema principal del que se saca buen partido y bellos momentos sentimentales. La música ayuda a construir y perfilar a los personajes, especialmente al protagonista, al que dota de ternura y determinación. Tiene un acertado aire a Danny Elfman y son brillantes las referencias a la música de 2001: A Space Odyssey (68)
