Interesante reinterpretación musical del clásico serial de 1963. El compositor Mark Ayres creó un nuevo acompañamiento que mezcla material original de Tristram Cary con música recién compuesta, buscando mantener el espíritu experimental de la serie clásica. El resultado combina texturas electrónicas, efectos sonoros y motivos atmosféricos que evocan la estética del legendario Radiophonic Workshop. La partitura refuerza el tono de ciencia ficción y misterio que rodea la ciudad metálica de los Daleks y el paisaje alienígena de Skaro. El uso de sintetizadores y atmósferas electrónicas mantiene el vínculo con la tradición sonora de Doctor Who. En conjunto, la banda sonora funciona como un puente entre la experimentación televisiva de los años sesenta y la sensibilidad contemporánea.
