Álbum no cinematográfico, cantata dramática concebida como pieza de concierto inspirada en la música que el compositor creó para un documental televisivo homónimo de 1968; se estrenó en 1967 en el Hollywood Bowl con gran orquesta, coro y partes narradas Destaca por su fuerte dramatismo y eclecticismo estilístico: mezcla pasajes orquestales intensos y modernos con influencias tonales y modales, coros que transmiten solemnidad y momentos que rozan lo grotesco para ilustrar episodios de la historia, reflejando expresivamente el auge, el horror y la caída del régimen nazi; en algunos movimientos pueden escucharse destellos de energía rítmica y texturas densas que recuerdan tanto a la música contemporánea de concierto como a formas cinematográficas tautas, lo que le da al conjunto una cualidad casi cinematográfica pese a su formato de cantata.
