El compositor firma una convencional pero muy eficiente creación para el énfasis de la acción, con música sinfónica y electrónica que recrea el entorno distópico, deshumanizado. En ese contexto desarrolla una línea dramática relacionada directamente con el protagonista y cristalizada en la forma de un destacado tema principal que evoluciona a la par que el personaje. No tiene mayores pretensiones que las de aportar epicidad, frenesí y adrenalina, con algunos toques de desesperación y también energía y vigor.
