La compositora aplica una sencilla, simpática y efectiva banda sonora de comedia con jazz, fusión y swing, entre otros estilos, que gira en derredor de un retentivo tema principal que enfatiza la picaresca y que conoce variaciones junto a temas en similar línea, en su mayor parte ambientales aunque también los hay dramáticos, con un bello tema central sentimental. Tiene muy buenos propósitos y la música mantiene el nivel a lo largo de todo el metraje, aunque finalmente no logra levantar una película que progresivamente va decayendo hacia la irrelevancia.
