Son cinco personas que aman la música, la crean y la hacen suya a su manera, con su ADN, pero con un propósito superior: transformarla en cine. Son cinco creadores y creadoras de emociones, de dramaturgia y de narración que, haciendo cine, se transforman también en cineastas. Porque la música, que siempre gana, transforma las películas. Cinco creadores y creadoras que han sido elegidos por la Academia para representar y dignificar la contribución de la música en el cine.
Sobre sus obras —como sucede en las casi 40.000 reseñas de bandas sonoras en MundoBSO— hemos publicado nuestras consideraciones, siempre basadas en aquello que sucede en las películas, en sus resultados cinematográficos, no en cuestiones musicales. Pero estas cuestiones son obviamente importantes y en este artículo queremos significarles y celebrarles por su condición de creadores y creadoras. Hay en las cinco finalistas ejemplaridad —y gran variedad— musical.
Benedicto ha firmado de momento solo cinco bandas sonoras de largometrajes, pero todo apunta a que van a venir muchas más.
Carla F. Benedicto: es una mujer apasionada e hiperactiva. Es compositora, multinstrumentista, musicóloga, historiadora, docente... y tan emocional como cerebral a la hora de llevar las notas musicales a la partitura. Maneja muy bien el concepto como punto de partida, al menos en lo que ha hecho en El talento, por la que ha recibido su primera candidatura al Goya. Es esta una película donde la música es absoluta protagonista, donde está no solo para ser escuchada sino especialmente para ser vista. Y precisamente por ello no podía fallar en su categoría, refinamiento y exquisitez.
Lo mejor en su música para El talento: su muy sutil grado de perversión que va generando toxicidad en el filme.

Su nombre real es David Letellier, es francés, ha sido finalista a los Globos de Oro y está preseleccionado para los Oscar.
2.- Kanding Ray: fuera del ámbito de la música techno experimental y el ambient nadie sabía nada de este artista hasta que su nombre empezó a sonar nada más comenzar a sonar la música del rave del inicio de Sirat. Es el favorito para ganar el Goya y es plausible pensar que luego no se sepa nada o mucho más de él en el ámbito cinematográfico. Sirat es su segunda película (el primero fue un filme alemán de 2022) pero su aportación deja una huella que permanecerá mucho tiempo: Oliver Laxe, el director, ha sacado un espléndido provecho a su música electrónica.
Lo mejor en su música para Sirat: cuando entra en el territorio del terror survival.
Esta es la tercera nominación al Goya de Palomares, y en las tres ocasiones ha sido la candidatura única de sus películas.
3.- Iván Palomares: representa espléndidamente lo que llamo caviar maker, referido a quien hace de la música una delicatessen para ser degustada por los oídos más exigentes. Tiene mucha experiencia en el audiovisual y pese a ella no se ha acomodado —ni se acomodará seguramente— en lo que vendría a ser la rutina. Bien al contrario, cada banda sonora suya es única, individual, personalizada, diferente... como buen chef musical que atiende casi siempre con excelencia a las demandas de las películas. Leo & Lou es caviar con sabor a ría gallega y forma parte del viaje emocional de los personajes y de los espectadores.
Lo mejor en su música para Leo & Lou: cuando la música, literalmente, vuela y nos hace volar en la secuencia final de la película.

Ganó el Goya junto a Maite Arroitajauregi por Akelarre (2020) y esta es ya su cuarta nominación.
4.- Aránzazu Calleja: se ha convertido en poco tiempo —muy justificadamente— en una de las compositoras más reclamadas en el cine español. Es una creadora muy interesante que ha mostrado y demostrado su valía en varios títulos. Intuitiva, experimentadora, dubitativa como cualquier artista con un mínimo de talento pero también expeditiva frente a las premuras de tiempo que impone el cine. Es una profesional con oficio que da mucho beneficio. La banda sonora de Maspalomas aún no se ha editado y, por tanto, no puede ser conocida fuera de la película. Es, pues, necesario viajar a ella para conocer el alcance de su aportación.
Lo mejor en su música para Maspalomas: sus fascinantes coros a la griega, tan abstractos e irreales.

Julio De la Rosa ganó el Goya por La isla mínima (2014) y esta es su quinta nominación.
5.- Julio De la Rosa: Este polifacético artista es compositor, multiinstrumentista, cantante, productor discográfico, escritor, fotógrafo... caracteriza su música de cine por su tono atmosférico, pero también emotivo, especialmente en las películas de Alberto Rodríguez, con quien ha hecho todas sus bandas sonoras de cine (siete), salvo una, y también en televisión. En Los Tigres se sumerge —y nos sumerge— en corrientes oscuras y presionadas, algo que no es la primera vez que hace en el cine pues su música, muy bien pensada, tiene calado emocional pero también conceptual.
Lo mejor en su música para Los Tigres: cuando música y el sonido del mar se fusionan.
El próximo 28 de febrero, en Barcelona, tendrá lugar la ceremonia de entrega de los 40 premios Goya.

