El compositor escribió una banda sonora elegante y refinada pero solo unos minutos de ella fueron aprovechados, siendo el resto descartado durante el montaje o reemplazado por silencio o música diegética. Era una música para enfatizar la tensión y remarcar la precisión y el sigilo del asesino, con motivos repetitivos a modo de un “tic-tac” psicológico, intensificando la sensación de vigilancia. Su estilo se aproximó a Bernard Herrmann, pero manteniendo la delicadeza francesa característica. También hubo música pop, temas al estilo Muzak, música con acordeón y un vals. Esta edición incluye material no utilizado en la película.
