Partitura dramática, de la que parte de ella finalmente no fue empleada en el filme. El compositor aplica una música sobria, distante, no implicada emocionalmente en los acontecimientos narrados, y que sirven para establecer un entorno frío, aséptico. Lo hace con una breve formación orquestal (17 músicos), con el empleo de instrumentos étnicos para obtener de ellos sonoridades útiles al propósito de marcar distancias emocionales con la película.
