El compositor aplica una música destinada a reforzar una idea de esperanza e ilusión, evocadora, que sustancia en un tema principal inicialmente moderadamente amargo que va transformado paulatinamente hacia territorios más optimistas, abiertos y contundentes. Se apoya para ello en bellos coros que dan un cierto aire místico. En el viaje de este tema principal a lo largo de la película, se encuentra con otros temas para el entorno, que son más dramáticos y negativos, y también hay música para la acción, aunque esta es convencional y no aporta nada significativo al conjunto.

