El compositor aplica una partitura convencional pero eficiente, basada en la recreación de un entorno apocaliptico, desolador y violento en el que surgen músicas que se aplican para enfatizar el dramatismo pero también la fortaleza del personaje protagonista, en un enfrentamiento que se lleva al terreno musical y donde aquellos temas destinados a lo hostil son inicialmente más poderosos, tanto por su agresividad como por su contundencia, pero la música humana va ganando territorio hasta lograr su propio espacio y poder respirar, en un bello y resolutorio tema final.

