Esta fue una de las últimas grandes incursiones del compositor en el western y resume las constantes estilísticas de toda su carrera. La partitura combina ritmos sincopados, pasajes atonales y breves destellos líricos que evocan la dureza y el desencanto del Viejo Oeste. El tema principal, presentado con trompeta en los créditos iniciales, posee un tono elegíaco que acompaña perfectamente la figura crepuscular de Tom Horn. Evita el heroísmo convencional y opta por una música áspera, psicológica y amarga, muy influida por el modernismo orquestal y ciertas técnicas cercanas a Stravinski. Se incluye en The Jerry Fielding Collection. Volume 1 (25).
